Elaborado por: Santiago Thomassey, Country Head de Siemens para Perú y Ecuador
Un informe de KPMG revela que el 90% de los fabricantes de equipos originales han detectado la disponibilidad de sus productos fuera de los canales de distribución autorizados. Este fenómeno, conocido como «mercado gris» o “grey market”, consiste en la comercialización de productos genuinos a través de canales no oficiales. Aunque no es ilegal, genera importantes perjuicios al comercio local y a las economías nacionales. A diferencia de la falsificación, que involucra imitaciones de productos, el mercado gris se basa en productos auténticos que han sido desviados de la cadena de distribución oficial.
Estos artículos, a menudo importados de mercados extranjeros o provenientes de excedentes de inventario, se ofrecen a precios inferiores a los del mercado oficial, atrayendo a compradores en busca de ahorros. Sin embargo, esta aparente ventaja económica puede acarrear graves consecuencias. Para las industrias, adquirir productos en este mercado implica riesgos como la paralización de la producción, pérdidas económicas y un aumento en los peligros para la seguridad del personal. Los supuestos ahorros iniciales suelen diluirse frente a los costos de reparación, reemplazo o devolución de productos defectuosos. Además, impacta negativamente a los gobiernos al reducir la recaudación de impuestos, y, a su vez, a las empresas nacionales que se ven presionadas a disminuir precios y márgenes de ganancia.
Para las empresas que ofrecen soluciones tecnológicas complejas en sectores críticos como energía, industria e infraestructura, la integridad de los productos es fundamental. Equipos adquiridos fuera de los canales autorizados suelen carecer de la garantía de calidad y el soporte técnico que se ofrece a través de la red oficial. Esto puede exponer a los usuarios a riesgos operacionales, fallas prematuras e incluso la imposibilidad de acceder a actualizaciones de software o repuestos originales, lo que podría comprometer la continuidad de sus operaciones.
Combatir el mercado gris requiere de un esfuerzo conjunto. Según KPMG, el 90% de los OEM ya utiliza números de serie para rastrear la actividad de sus productos, y también emplean tecnologías como RFID y códigos QR para fortalecer el control. A esto se suman medidas aduaneras más estrictas e inspecciones rigurosas.
La concientización de los consumidores también juega un papel fundamental. Es esencial educar al público sobre los riesgos asociados a la adquisición de productos en canales no autorizados, así como destacar los beneficios de optar por distribuidores oficiales. Al mismo tiempo, es vital que las empresas continúen fortaleciendo sus sistemas de monitoreo y colaboren con los gobiernos para establecer marcos regulatorios que disuadan este tipo de comercio.