El Perú se encuentra en una posición estratégica única que representa una oportunidad crucial para su desarrollo, según la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión). «Nunca Perú estuvo en los ojos del mundo como lo está hoy», aseguró Luis del Carpio, director ejecutivo de ProInversión, destacando que el país tiene una ventana de oportunidad que debe aprovechar al máximo.
Entre los factores que han colocado a Perú en el centro de la atención mundial, Del Carpio mencionó el incremento en los precios de los minerales, el auge de las agroexportaciones, y la ubicación geográfica del país. Además, resaltó la importancia de infraestructuras claves como el puerto de Chancay, el puerto del Callao y el nuevo Aeropuerto Jorge Chávez. Estos activos estratégicos posicionan a Perú en una nueva vitrina internacional que podría potenciar su desarrollo económico.
Luis del Carpio destacó que los años 2023 y 2024 han sido favorables para el país, con más de 11,000 millones de dólares en Asociaciones Público Privadas (APP) y proyectos activos. Esta cifra ha renovado la confianza en las APPs como una herramienta clave para el crecimiento del Perú, subrayando que la inversión privada es esencial para el progreso del país. «Estamos construyendo la locomotora que sacará al Perú del desarrollo y lo llevará a ser un país desarrollado», afirmó.
En 2024, ProInversión maneja una cartera de proyectos cercana a los 9,000 millones de dólares, con importantes iniciativas a la vista. Entre ellas, mencionó la Longitudinal de la Sierra tramo 4, un proyecto de 1,600 millones de dólares, y el Teleférico de Choquequirao, que se espera adjudicar a finales de este año y que tendrá un gran impacto en las comunidades peruanas, mejorando la conectividad y el turismo.
Además, Del Carpio enfatizó que las concesiones otorgadas por el Estado, como las de puertos, aeropuertos y carreteras, han madurado con el tiempo y su horizonte de ejecución abarca 15 a 20 años. Sin embargo, destacó que no es necesario esperar a su finalización para activar nuevas inversiones. «Debemos adelantar las inversiones que están previstas para 2040 o 2050 y ejecutarlas entre 2026 y 2028», concluyó, señalando la necesidad de acelerar la ejecución de proyectos para evitar la burocracia que tradicionalmente ha retrasado el progreso.